Por fin y finalmente me siento en el ordenador y sin ideas me pongo a escribir. Pero así suele ser que uno empieza a retomar la ruta que hace mucho personalmente emprendió.
Sucede que a veces uno como que se bloquea para algunas cosas, pero definitivamente son etapas y por ser así, se van superando y añadiendo a la experiencia de vida.
Han pasado ya algunos meses desde mi ultimo post y vaya que me han pasado cosas.
Obtuve mi residencia aquí en España, algunas pocas mejoras en el plano laboral y la mas importante, conocí a la mujer de mi vida.
Dios es enormemente bueno y además de eso, muy delicado conmigo. Si bien es cierto en algunas cosas y situaciones las pasé canutas (no me quejó para nada, solo señalo algo…) me ha devuelto el ciento por uno.
Paso la etapa mas importante y feliz de mi vida. Y no podía quedar en silencio sin comentarlo en éste espacio mío. He vivido mucho, he conocido gente, pero llega el momento propicio en que uno descubre aquella persona que es su otra mitad, su complemento, su media naranja, la pieza que le hacia falta para completar su propio rompecabezas.
Descubrí a Claudia, mi futura esposa, y es ella quien ahora me tiene a tiempo completo, como debe ser. Quien me ha logrado equilibrar y hacer tomar decisiones determinantes para mi vida. Pase un tiempo pensando casi acostumbrado a estar solo y a que no me pasaría, pero miren como es la vida. Dios tarda pero no olvida y da las cosas de un tirón, al menos en mi caso.
Hoy que me encuentro en la ruta de construir una vida de a dos, juntos, y enfocado en hacer feliz a mi bella y buena Claudia, quien da sentido a mi vida, veo la vida de distinto modo, con una perspectiva mas amplia y responsable, entusiasmado e ilusionado en hacer bien las cosas y procurando dar los pasos correctos que me permitan dar lo mejor de mi.
Siempre le digo que nuestra formula de vida es: 1 + 1 = 1, puesto que ya no seremos mas dos individualidades sino un ser común, una familia.
Es ella a quien le debo ahora mismo volver a sentarme y escribir estas líneas y con toda justicia me hace VOLVER A LO ESENCIAL: Ser yo, Jorge Alberca…
Gracias, Claudia Vanessa, mi la luna llena que iluminó mi noche…















